Este prospecto contiene información para pacientes a los que se ha recetado Eliquis®

Eliquis® patient brochure

El prospecto para pacientes de Eliquis® está disponible en ocho idiomas. Consulte con su enfermero o médico

Si desea más información sobre coágulos de sangre por fibrilación auricular o tromboembolismo venoso, visite www.blodproppsskolan.se.

¿QUÉ ES ELIQUIS®?

Se le ha facilitado el presente prospecto porque su médico le ha recetado Eliquis® (apixaban). Ello se debe a que ha sufrido una fibrilación auricular y se le ha recetado Eliquis® para reducir el riesgo de ictus a causa de dicha fibrilación, o bien porque padece un coágulo en una pierna o un pulmón y se le ha suministrado Eliquis® para el tratamiento del trombo.

En el presente folleto se explican las causas más frecuentes de su enfermedad, sus síntomas habituales, las medidas que puede adoptar para reducir el riesgo de recaída, consejos prácticos en el tratamiento con Eliquis® y demás información.

Algunas partes del folleto describen información general sobre Eliquis®, independientemente de la patología. Se incluyen también dos secciones sobre FIBRILACIÓN AURICULAR y COÁGULOS EN PIERNAS O PULMONES. Asegúrese de leer la sección que le concierne a usted.

Debe leer igualmente el prospecto incluido en la caja del medicamento. Podrá acceder también a él en www.fass.se.

SI PADECE FIBRILACIÓN AURICULAR

La fibrilación auricular es una cardiopatía que hace que su corazón lata rápido y de forma arrítmica.

Muchas de las personas que padecen fibrilación auricular no advierten ningún síntoma, pero es posible que note que su ritmo cardíaco es rápido y/o irregular. Algunos lo describen como “palpitaciones”. Otros posibles síntomas:

  • fatiga
  • ahogo
  • dolor en el pecho
  • mareo

¿Qué me espera?

Se puede vivir con fibrilación auricular. Esta se manifiesta en accesos a lo largo de la vida. Durante períodos determinados podrá precisar de tratamiento médico. La frecuencia de los accesos y las molestias resultantes varían enormemente de una persona a otra. Algunos solo sufren un acceso cada varios años, mientras otros pueden padecer varios ataques a la semana. Ciertas personas ni siquiera advierten los accesos y otras soportan molestias palpables. Entre acceso y acceso puede llevarse una vida completamente normal. Cuanto más tiempo haya padecido molestias recurrentes, mayor será el riesgo de que la fibrilación auricular se vuelva crónica y no retroceda.

La fibrilación auricular puede presentarse como “episodios” independientes, que pueden durar desde unos minutos a varios días. A ello se le denomina “fibrilación auricular paroxística”, lo que significa simplemente que la fibrilación se presenta en forma de ataques. También existe una fibrilación auricular que puede definirse como “persistente” o “permanente”, lo que implica que la fibrilación es constante.

La fibrilación auricular se debe a un funcionamiento incorrecto de las células que controlan sus latidos cardíacos. Ello confunde a los marcadores naturales de la frecuencia cardíaca, impidiéndoles controlar el ritmo del corazón.

La fibrilación auricular hace que las dos cavidades superiores del corazón sean incapaces de contraerse de forma adecuada, por lo que la sangre no puede bombearse como de costumbre. Estas cavidades se llaman aurículas. De ahí la denominación fibrilación auricular.

Causas de la fibrilación auricular

El motivo exacto no está totalmente claro, pero sí se sabe que el riesgo aumenta con la edad y que es habitual en personas con otros problemas cardíacos.

Por ejemplo

  • hipertensión
  • estrechamiento/bloqueo de los vasos sanguíneos que abastecen al corazón
  • infarto de miocardio
  • cardiopatía congénita o resultante de una intervención cardíaca
  • tabaquismo
  • café
  • consumo excesivo de alcoho
  • estrés
  • insuficiencia cardíaca
  • hipertiroidismo (sobreproducción de hormonas tiroideas)

¿EN QUÉ PUEDE DERIVAR LA FIBRILACIÓN AURICULAR?

El principal riesgo asociado a la fibrilación auricular es el accidente cerebrovascular o ictus.

Dado que el corazón no bombea correctamente la sangre, esta puede acumularse en el mismo y formar un coágulo, es decir, un cúmulo de sangre coagulada. Si el coágulo abandona el corazón y se interna en los pequeños vasos sanguíneos del cerebro puede bloquearse el flujo de sangre, provocando un ictus.

Las personas con fibrilación auricular corren un mayor riesgo de padecer un ictus.

SÍNTOMAS DE UN ICTUS

El ictus puede producirse de forma repentina. Deberá actuar rápidamente. A continuación se ofrecen algunos indicios a los que debe prestar especial atención para detectar un ictus.

Verifique si se ha producido un ictus comprobando lo siguiente (prueba “REPT”):

ROSTRO

¿Muestra síntomas de parálisis la cara? Sonría y enseñe los dientes
¿Se le ha torcido el gesto a la persona? Does the corner of the mouth hang down?
¿Le cuelgan las comisuras?
LLAME AL 112

EXTREMIDADES

¿Se ha paralizado un brazo?
Levante los brazos y manténgalos arriba durante 10 segundos.
¿Muestra la persona indicios de debilidad/ parálisis en algún brazo?
LLAME AL 112

PRONUNCIACIÓN

¿Sufre dificultades para hablar, leer o entender lo que se dice? Pronuncie la siguiente frase: “Hace un día muy bonito”.
¿Le cuesta trabajo a la persona encontrar las palabras o pronunciarlas correctamente?
¿Balbucea?
LLAME AL 112

TIEMPO

Los síntomas se manifiestan de forma repentina y deben tratarse rápidamente (!).

Otros síntomas pueden ser la debilidad o entumecimiento/parálisis de la mitad del cuerpo, pérdida o enturbiamiento de la visión de uno o ambos ojos, desorientación, mareos o inestabilidad.

Si observa alguno de estos síntomas deberá ponerse encontacto con un médico sin dilación.

Cómo reducir el riesgo de fibrilación

En caso de sufrir accesos de fibrilación auricular que se sospechan provocados por algún motivo especial, trate de reducir el riesgo de nuevos ataques evitando la causa desencadenante. Puede evitar el consumo de alcohol y las situaciones estresantes, o discutir con su médico un posible cambio de medicamentos.

A muchas personas les resulta imposible controlar los accesos de fibrilación auricular. Pueden iniciarse, por ejemplo, mientras uno duerme. Absteniéndose de fumar, ingiriendo una dieta más pobre en grasas y practicando ejercicio reducirá el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, lo que a su vez disminuye el riesgo de fibrilación auricular. También puede reducirse el número de ataques con ayuda de fármacos.

ANTICOAGULANTES

Los anticoagulantes son medicamentos que ralentizan la coagulación de la sangre.

Ayudan a prevenir los coágulos de sangre, los cuales ocasionan ictus.

Su médico ha decidido recetarle el anticoagulante Eliquis® tras evaluar minuciosamente el riesgo que tiene de sufrir un ictus

La finalidad de Eliquis® es reducir el riesgo de padecer un ictus ocasionado por una fibrilación auricular.

SU FÁRMACO

Tome siempre Eliquis® de la forma en que se lo ha recetado su médico.

Eliquis® se administra siempre 2 veces al día (por ejemplo, por la mañana y por la noche). Intente tomarse los comprimidos todos los días a la misma hora. Le recomendamos que trate de tomar las pastillas asociadas a alguna rutina diaria que suela practicar dos veces al día.

La dosis habitual de Eliquis® es de un comprimido de 5 mg dos veces al día (es posible que a algunos tipos de pacientes se les prescriba dos tomas diarias de 2,5 mg).

Debe ingerir el comprimido de Eliquis® con un vaso de agua. Puede tomarlo acompañado o no de comida. Si le resulta difícil tragarla, puede machacar la pastilla.

En caso necesario, extraiga los comprimidos de Eliquis® de la lámina e introdúzcalos en un organizador de pastillas.

Puede indicar su interés sobre los distintos útiles para recordar la toma de su medicación. A este paquete de útiles lo llamamos “Continuum of Care”. Consulte con su médico o enfermero.

SI PADECE UN COÁGULO EN LAS PIERNAS O PULMONES

Al sufrir un coágulo la sangre se coagula, formándose un trombo dentro del vaso sanguíneo. Dicho trombo dificulta el paso de la sangre a través del vaso sanguíneo. Los coágulos detectados y tratados a tiempo no suelen revestir peligro, pero si aumentan de tamaño pueden impedir gravemente la circulación de la sangre. Los coágulos sanguíneos se producen con mucha frecuencia en las piernas, comenzando a menudo en un vaso sanguíneo de una de las pantorrillas. Es muy inusual la presencia simultánea de coágulos en ambas piernas.

Solicite asistencia médica

Si cree que se le ha formado un coágulo, solicite atención médica de inmediato en un centro de salud o servicio de emergencias:

CAUSAS DE LOS COÁGULOS EN PIERNAS O PULMONES

Tendrá un mayor riesgo de sufrir un coágulo sanguíneo en las piernas o pulmones en caso de:

  • padecer una infección
  • tener más de 65 años
  • embarazo
  • obesidad mórbida
  • ser fumador
  • sufrir cáncer, en particular durante las operaciones o en el tratamiento con quimioterapia
  • tener un número inusualmente elevado de glóbulos
  • emplear anticonceptivos u otros fármacos con estrógenos

Si no se realiza ejercicio ni se utilizan las pantorrillas se ralentizará la circulación sanguínea en las piernas, facilitando la acumulación de coágulos. Tenga esto en cuenta en caso de pasar sentado muchas horas, por ejemplo, en los vuelos de larga duración. Le aconsejamos levantar a intervalos regulares los dedos de los pies y dar pequeños paseos si está mucho tiempo sentado.

Los trombos en piernas y pulmones se formarán con mayor facilidad si se sufre alteraciones en la capacidad de coagulación de la sangre o de disolución de coágulos. En este aspecto, la genética puede tener un papel importante.

¿En qué puede derivar un coágulo?

Un trombo venoso profundo descubierto y tratado a tiempo no suele revestir peligro ni dejar secuelas. Por el contrario, un coágulo no tratado en las venas de la parte inferior de la pierna que se deja aumentar de tamaño es más complicado de tratar y puede dificultar gravemente la circulación sanguínea. Los coágulos de las venas pueden alcanzar una longitud de varios decímetros. Un coágulo localizado en la pantorrilla puede agrandarse y desplazarse poco a poco hasta las venas del muslo y la pelvis.

Los coágulos formados en las venas de las piernas o la pelvis pueden desprenderse, ser transportados por la sangre y quedarse atrapados en uno o ambos pulmones. Una asfixia repentina, tos o punzadas en el lateral del torso al respirar pueden indicar el desplazamiento y estancamiento de un coágulo en los pulmones.

Es importante que reciba tratamiento en caso de coágulo. De lo contrario, este puede desprenderse y llegar hasta los pulmones, provocando dificultades respiratorias.

Síntomas habituales:

  • la pantorrilla se hincha y calienta, en ocasiones acompañado de enrojecimiento o decoloración
  • la pierna puede sentirse muy pesada
  • dolor en la pierna, sobre todo al andar y utilizar el gemelo
  • la pantorrilla se muestra sensible y se tensa al apretar sobre ella
  • los vasos sanguíneos superficiales de la pierna pueden verse con mayor claridad y mostrarse más sensibles
  • puede experimentarse una ligera fiebre

TRATAMIENTO

A fin de evitar coágulos en las piernas es importante mover estas lo máximo posible, incluso si se está postrado en la cama o se pasa mucho tiempo sentado. Dejando el tabaco y perdiendo peso se puede reducir el riesgo de formación de coágulos.

Estos deben ser tratados por el médico, que por regla general recetará fármacos anticoagulantes. Este tratamiento ayuda al organismo a disolver el coágulo, reabriendo el vaso sanguíneo y reduciendo así también el riesgo de reaparición de trombos.

Si se sufre un coágulo en la pierna, deberá usarse normalmente un calcetín de apoyo tanto durante el tratamiento como en el período posterior.

CÓMO TOMAR ELIQUIS®

Tome siempre Eliquis® del modo recetado por su médico. En el tratamiento de coágulos en piernas y pulmones, lo más habitual es tomar los comprimidos del modo siguiente:

NORMALMENTE deberá tomar DOS comprimidos de 5 mg por la mañana y otros dos comprimidos de 5 mg por la noche, durante 7 días.

Luego reducirá a la mitad su medicación, tomando UN comprimido de 5 mg mañana y noche, durante como mínimo 3 meses.

Si ha padecido coágulos recurrentes, es posible que deba tomar anticoagulantes a lo largo de varios años. No deje de hacerlo hasta que se lo indique su médico. Con ello reducirá el riesgo de un resultado insatisfactorio del tratamiento y de recaída. Podrá obtener más información sobre el modo de empleo de Eliquis® en el prospecto incluido en la caja del fármaco.

A TENER EN CUENTA

Complicaciones de los coágulos en piernas o pulmones

En torno a un 30% de las personas que han sufrido un coágulo sanguíneo padecen otro en el plazo de 10 años. Por ello es importante saber reconocer los síntomas y estar atento a ellos para poder solicitar asistencia médica a tiempo. Ya en los primeros meses posteriores al tratamiento puede formarse un nuevo coágulo en algunos de los pacientes. En ese caso resulta fundamental buscar atención médica con la mayor premura.

Ejercite las piernas

Para evitar coágulos en las piernas es importante utilizar los gemelos moviéndolos tanto cuanto sea posible. Si no se ejercitan los gemelos, empeorará el flujo sanguíneo de las piernas, aumentando el riesgo de hinchazón de estas. Ello es aplicable independientemente de que uno esté tumbado, sentado o de pie.

Pasear es saludable. Si está postrado en la cama puede tratar de pedalear con los pies, agitar los dedos de los pies y ejercitar las piernas varias veces al día. Al contraerse, los gemelos comprimen las venas, ayudando a transportar la sangre hacia el corazón.

Si se pasa mucho tiempo sentado (por ejemplo, durante un vuelo), conviene mover y pedalear con los pies con cierta frecuencia y, mejor aún, dar pequeños paseos en el avión, si es posible. También se pueden emplear calcetines de apoyo para prevenir los coágulos cuando se pasa mucho tiempo sentado, por ejemplo, al viajar. Los calcetines de apoyo pueden adquirirse sin receta en la farmacia y en tiendas especializadas en distintos tipos de recursos técnicos. Siempre se puede solicitar consejo al vendedor acerca del tamaño a escoger.

Dejar el tabaco y adelgazar permite en la mayoría de los casos reducir el riesgo de formación de coágulos en las venas.

A TENER EN CUENTA CUANDO TOMA ELIQUIS®

¿Qué hago si he tomado demasiado Eliquis®?

En caso de ingerir una dosis de Eliquis® superior a la prescrita, informe de inmediato a su médico o enfermero. Lleve a su médico el envase del fármaco, aunque no quede ningún comprimido. Si toma más Eliquis® del recomendado puede exponerse a un riesgo superior de hemorragias.

Si va a someterse a alguna operación, biopsia o tratamiento dental deberá informar a su médico o dentista de que está tomando Eliquis®. Es posible que deba abandonar o realizar una pausa en el tratamiento con Eliquis®.

En caso de tomar otros medicamentos, incluidos fármacos sin receta o remedios naturales (por ejemplo, hipérico), no olvide comunicárselo a su médico o dentista.

Le aconsejamos usar la tarjeta y el collar de Eliquis®. Es una medida de seguridad adecuada en caso de sufrir algún accidente tanto en su país como en el extranjero.

Algunos medicamentos y suplementos nutricionales pueden alterar el efecto anticoagulante de Eliquis®, aumentando el riesgo de hemorragia, o bien reduciendo el rendimiento de este fármaco.

En el folleto incluido dentro de la caja del fármaco encontrará una lista completa de los medicamentos que pueden afectar a Eliquis®.

Deberá abstenerse de tomar Eliquis® si está embarazada, es lactante o padece una patología hepática o trastorno hemorrágico, a no ser que su médico le indique otra cosa tras haber sido informado de ello. Por consiguiente, no olvide comunicar a su médico si pertenece a alguna de estas categorías.

¿Cuánto tiempo debe tomar Eliquis®?

La duración del tratamiento con Eliquis® puede variar. Algunas personas deberán hacerlo por un tiempo indeterminado. Debe seguir siempre las indicaciones de su médico y tomar el fármaco durante todo el período prescrito por este.

¡NO DEJE DE TOMAR ELIQUIS® HASTA QUE NO LO HAYA ACORDADO CON SU MÉDICO!

¿Qué hago si me olvido de una dosis?

Si se le olvida una dosis de Eliquis®, tómese un comprimido nada más recordarlo. La siguiente pastilla de Eliquis® deberá tomarla a la hora habitual, prosiguiendo luego con la medicación como de costumbre. En caso de duda, consulte con su médico o con la persona a cargo de su medicación.

POSIBLES EFECTOS SECUNDARIOS

Como cualquier otro medicamento, Eliquis® puede acarrear efectos secundarios, aunque no necesariamente.

Para más información sobre efectos secundarios, consulte elprospecto incluido en la caja.

Además, al igual que otros anticoagulantes similares, Eliquis® puede contribuir a la aparición de hemorragias, las cuales pueden requerir de atención médica inmediata.

Otros efectos secundarios son los hematomas, el sangrado en la orina (que vuelve esta de color rosa o rojo) y las hemorragias nasales. También puede provocar indisposición. En caso de hemorragia inesperada, póngase en contacto con su médico o enfermero.

Comunique a su médico, personal farmacéutico o enfermero si ha sufrido algún efecto secundario, aunque este no se incluya en el folleto de la caja o en el presente prospecto.

Informe siempre a su médico y a su dentista de que toma Eliquis®. Si va a operarse o a someterse a una intervención con su dentista, comunique siempre a este que toma Eliquis®. Es posible que deba dejar de tomarlo uno o dos días antes de la operación o si va a extraérsele un diente.

LLEVAR UNA VIDA SANA

La combinación de un estilo de vida saludable y la medicación le ayudará a gestionar su fibrilación auricular. Tenga presentes los siguientes factores vitales y el modo en que estos pueden influir sobre usted.

  • Dieta: Tome abundante fruta y verdura, evitando la carne grasa y los alimentos demasiado procesados/ comida preparada. Ello le permitirá mantener bajo control su nivel de colesterol. Reduzca su consumo de sal para evitar la hipertensión arterial, otro de los factores que contribuyen a la fibrilación auricular.
  • Ejercicio: La actividad física regular no solo permite mantener el peso bajo control, sino que propicia también una visión positiva sobre la vida. Antes de iniciar algún nuevo tipo de ejercicio o deporte, consulte con su médico/enfermero o personal farmacéutico para asegurarse de que no sea peligroso atendiendo a su estado de salud. Evite los deportes de combate y el submarinismo.
  • Estrés: La fibrilación auricular afecta a las personas sometidas a altos niveles de estrés. Trate de encontrar la manera de gestionar su estrés y de integrar el ejercicio físico en su día a día.

CONSEJOS EN INTERNET

Escuela de Trombosis
www.blodproppsskolan.se

Asociación Sueca para la Prevención del Ictus
www.strokeforbundet.se

Asociación Sueca de Enfermos Cardíacos y Pulmonares
www.hjart-lung.se

Anticoagulation Europe
www.anticoagulationeurope.org

Atrial Fibrillation Association
www.afa-international.org

Guía sanitaria 1177
www.1177.se

Asociación de Pacientes contra el Tromboembolismo Venoso
www.blodproppar.se

Eliquis® pertenece a un grupo de medicamentos llamados anticoagulantes. Este medicamento ayuda a prevenir la formación de coágulos de sangre al bloquear el Factor Xa, un elemento importante de la coagulación de la sangre. El principio activo de Eliquis® se llama apixaban. Eliquis® está disponible en forma de comprimidos recubiertos con película en una dosis de 2,5 y 5 mg. Eliquis® se usa en adultos: 1. Para prevenir la formación de coágulos de sangre (trombosis venosa profunda [TVP]) después de una operación de reemplazo de cadera o rodilla. 2. Para prevenir la formación de un cóagulo sanguíneo en el corazón en pacientes con un latidoirregular del corazón (fibrilación auricular) y al menos un factor de riesgo adicional. Los coágulos sanguíneos se pueden desprender, moverse hasta el cerebro y provocar un ictus, o moverse a otros órganos evitando una correcta irrigación de los mismos. 3. Para el tratamiento de coágulos en las venas de las piernas (trombosis venosa profunda) y en los vasos sanguíneos de los pulmones (embolia pulmonar) y en la prevención de coágulos reincidentes en los vasos sanguíneos de piernas y/o pulmones. No tome Eliquis® si: es alérgico a apixaban o a cualquiera de los demás componentes de este medicamento, sangra excesivamente, tiene una enfermedad en un órgano del cuerpo que aumente el riesgo de sangrado grave (como una úlcera activa o reciente del estómago o intestino, o hemorragia cerebral reciente), padece una enfermedad del hígado que aumente el riesgo de sangrado (coagulopatía hepática), está tomando medicamentos para prevenir la coagulación de la sangre (por ejemplo, warfarina, rivaroxaban, dabigatrán o heparina), excepto cuando cambie de tratamiento anticoagulante o mientras tenga una vía arterial o venosa y sea tratado con heparina para mantener esa vía abierta o tiene una válvula cardíaca artificial.

Para una completa información acerca de Eliquis® ,lea atentamente el prospecto incluido en la caja (consulte también www.fass.se). El presente texto se basa en el prospecto de fecha noviembre de 2016.

Bristol-Myers Squibb AB, +46 (0)8-7047100, www.bms.se
Pfizer AB, +46 (0)8-550 52 000, www.pfizer.se

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